miércoles, 30 de noviembre de 2016

Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla.

La entrada de esta semana es un poco más dinámica ya que de nuevo se trata de una visita fuera del campus de la Universidad Pablo de Olavide. El pasado jueves día 24 de noviembre a las diez y cuarto de la mañana, yo junto a algunos de mis compañeros de clase fuimos citados para realizar una visita al Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla. La visita empezó con un poco de retraso por lo que se alargó más de lo esperado. Una vez entramos en la universidad nos llevaron al Fondo Antiguo, el cual es un lugar de trabajo donde varios expertos realizan diversas investigaciones. Este lugar no solo sirve como un espacio genial para realizar cualquier tipo de búsqueda, sino también como un sitio de consulta, es decir, uno de los datos que nos dieron al comenzar la visita es que el Fondo Antiguo está abierto para cualquier ciudadano sevillano para poder resolver cualquier duda tanto para un fin universitario  como por el simple hecho de curiosear libros de otros siglos.

Consecutivamente, un señor empezó a sacar diversos libros antiguos cada uno diferente e interesante por un detalle distinto, he de decir que la mayoría de los libros que nos enseñó pertenecían a siglo XV. Algunos de los ejemplares que nos mostraron fueron atlas, manuscritos, incunables... de los cuales nos contaron su procedencia que venía señalada en los libros, como se habían conservado, si el encuadernado era el original o no, su historia, algo del contenido, si había algún grabado más llamativo... Estos libros son muy valiosos no solo por su historia sino también se podía ver  en como el especialista trabaja con guantes y bata al tratarlos. El Fondo Antiguo no compra libros debido a su precio desorbitado, por lo que los ejemplares que actualmente tiene son donados o que se han ido recopilando a lo largo de la historia de una manera o de otra.

Antigua fábrica de tabacos, Universidad de Sevilla.

Como ya he dicho antes, muchos de los libros que nos mostraron eran del siglo XV, se tratan de incunables, estos libros también se llaman así por haber sido impresos el día antes de pascua, esto es una mera curiosidad. Otra observación de los libros que nos enseñaron fueron los atlas en los cuales aparecían diversos mapas del mundo de varios años atrás y se puede ver perfectamente la diferencia con un mapa del mundo actual ya que la manera de ver la distribución geográfica del planeta ha cambiado bastante con el paso de los siglos. En uno de los atlas aparecía un mapa de Cádiz.

Tras enseñarnos varios libros diferentes la visita finalizó. Me pareció una experiencia bastante interesante para futuros historiadores o incluso investigadores que seremos nosotros alguna vez. Era algo fascinante ver esos libros tan posteriores a la actualidad y pensar como han llegado hasta ahí, el por qué tiene una página rota, o el color amarillento de muchas de ellas o incluso la cantidad de censura que se distingue en el texto o directamente las páginas que han sido arracadas y perdidas... miles de cosas que un simple libro nos puede contar y no por su contenido que también sino por sus recorrido a lo largo de la historia y las marcas que prueban dicho recorrido.



 Imágenes extraídas de internet e información obtenida  propiamente de la información que nos dijeron en la  visita.

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